En las últimas décadas, una tradición inesperada ha surgido en torno a la glamorosa ceremonia de los premios Oscar: la visita de las estrellas al restaurante de comida rápida In-N-Out tras la gala. Este ritual informal ha capturado la atención desde que Michael B. Jordan fue visto disfrutando de una hamburguesa con su Oscar en mano, y se remonta a la década de 1990 cuando un food truck de Morton’s the Steakhouse sedujo a los artistas. La tendencia ganó popularidad en 2005 cuando Hilary Swank, aún vestida de gala, optó por un Astro Burger después de su victoria, impulsando a que In-N-Out se convirtiera en la elección predilecta. Figuras destacadas como Steven Spielberg y Ang Lee han sido fotografiadas combinando estatuillas y hamburguesas, consolidando esta costumbre que mezcla el glamour de Hollywood con el placer simple de la comida rápida.
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