El Gobierno de Javier Milei ha dado un paso significativo en el control migratorio al establecer la Agencia de Seguridad Migratoria, dotada de facultades de policía e inteligencia, enfocada en controlar las fronteras y expulsar a extranjeros delincuentes. La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, aclaró que el nuevo organismo, liderado por Diego Valenzuela, difiere del ICE estadounidense y se centra en criminales serios como homicidas y terroristas, dejando de lado la persecución de migrantes comunes. Anteriormente, se transfirieron las funciones de gestión migratoria al Ministerio de Seguridad, y se implementaron reformas que restringen la residencia y eliminan la gratuidad en ciertos servicios para extranjeros.
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