El Gobierno cubano ha declarado que sus fuerzas armadas se están preparando ante la posibilidad de una agresión militar por parte de Estados Unidos, en medio de crecientes tensiones políticas y económicas. Según el viceministro de Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aunque consideran improbable este escenario, Cuba no puede ignorar tal amenaza y asegura que el país es pacífico y no representa riesgo para Washington. La situación se agrava tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que ha alterado el equilibrio regional. En respuesta al endurecimiento de la política de Estados Unidos, que incluye un bloqueo petrolero, La Habana está actuando para mitigar los efectos de la crisis energética y mantiene su disposición a dialogar y tener una relación respetuosa con Washington.
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