La Policía investiga a un grupo de trabajadores de un destacado centro contra el cáncer bajo la sospecha de que materiales y bienes pertenecientes a la institución podrían haber sido desviados hacia una red de empresas privadas. Según las declaraciones de los empleados, estos afirmaron a las autoridades que algunas de sus funciones laborales las realizaban desde sus domicilios. Este caso ha levantado preocupaciones sobre el uso indebido de recursos institucionales y la posible implicación de personal en actividades fuera del marco legal establecido para la institución.
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