El acné, una de las afecciones cutáneas más comunes, afecta tanto a adolescentes como a adultos, con una prevalencia notablemente mayor en mujeres, según la Academia Española de Dermatología. Esta diferencia ha sido atribuida, principalmente, a factores hormonales. En un esfuerzo por abordar esta problemática, la comunidad dermocosmética ha comenzado a incorporar probióticos en los tratamientos, posicionándolos como aliados esenciales en el combate contra el acné.
Los tratamientos convencionales, que generalmente han dependido de ingredientes como el ácido salicílico y glicólico, son eficaces para reducir los brotes. No obstante, su uso excesivo puede causar efectos indeseados, como aumento en la sensibilidad de la piel o la producción de sebo, alerta Patricia Garín, experta en dermocosmética. Raquel González, creadora de Byoode, sugiere emplear fórmulas con bajas concentraciones regularmente o productos más potentes con menos frecuencia para minimizar estos efectos adversos.
En este marco, los probióticos se han destacado como un componente complementario que equilibra el microbioma cutáneo. Estos microorganismos fomentan el crecimiento de bacterias beneficiosas, reduciendo la inflamación y mejorando la salud de la piel, señala Mireia Fernández de Perricone MD. Su inclusión en los tratamientos no reemplaza a los ingredientes tradicionales, sino que optimiza sus efectos, según González.
Incorporar probióticos puede hacerse mediante suplementos o aplicaciones tópicas. Sole Urrutia, directora de Advanced Nutrition Programme, puntualiza que corregir el acné es difícil sin integrar probióticos en la dieta. Productos como la kombucha, señala González, muestran efectividad en la aplicación tópica al contener estos microorganismos.
La industria cosmética ha comenzado a lanzar productos que incluyen probióticos como ingrediente clave. El Skin Clear Biome™ de Advanced Nutrition Programme y el Balance Moisturiser™ de Medik8 son ejemplos de cómo estas fórmulas buscan equilibrar el microbioma cutáneo. Además, Byoode y Perricone MD han incorporado probióticos en productos que prometen mejorar la textura y el bienestar de la piel.
Este enfoque innovador advierte un cambio en el modo de tratar el acné, redefiniendo las estrategias para abordar no solo los síntomas, sino también las causas subyacentes de esta afección.