La carrera por el desarrollo de centros de datos en Europa se enfrenta a un desafío crítico: la disponibilidad de espacios energéticamente adecuados comienza a escasear. Frente a este reto, el gigante del sector logístico Prologis ha decidido apostar por una estrategia innovadora y transformadora: la reconversión de complejos logísticos en centros de datos. Este movimiento no solo responde a una necesidad del mercado, sino que también promete ser un cambio estratégico significativo en la cartera de la compañía.
Prologis ya está evaluando la transformación de 11 activos existentes y tiene la ambición de desarrollar hasta 20 proyectos en Europa entre 2028 y 2030, con una inversión estimada que podría alcanzar los 8.000 millones de euros. Esta iniciativa se inscribe en un contexto donde la infraestructura tecnológica, que sostiene servicios como la nube y la inteligencia artificial, se ha convertido en una de las apuestas más rentables dentro del sector inmobiliario.
Este ambicioso proyecto no es tan simple como llenar naves con servidores. Prologis está llevando a cabo un análisis detallado de cada activo para decidir si debe mantener las estructuras actuales o proceder a su demolición y reconstrucción. Las cuestiones de energía y su disponibilidad a tiempo son prioritarias en este análisis, especialmente en un mercado donde los retrasos pueden costar contratos millonarios.
En España, Prologis ya tiene un proyecto potencial y mantiene conversaciones con importantes actores del sector tecnológico para desarrollar proyectos «llave en mano». Esta modalidad permite a grandes operadores del sector de centros de datos entrar rápidamente en nuevos mercados donde la energía y los permisos se han convertido en cuellos de botella.
La demanda europea está generando una presión crecente sobre la infraestructura eléctrica. Firmas como CBRE anticipan un incremento de más de 750 MW de capacidad de centros de datos para este año en Europa. Sin embargo, se espera que la tasa de disponibilidad caiga a un mínimo histórico del 6,5% para finales de 2026, debido a la creciente demanda y los cuellos de botella en la red.
Para Prologis, el paso hacia los centros de datos también representa una oportunidad estratégica para maximizar el valor de sus activos logísticos. Con una ocupación del 95,3% prevista para 2025 y un valor de cartera que supera los 98.700 millones de dólares, la compañía busca diversificar hacia un tipo de inmueble con una dinámica operativa distinta. Mientras el sector logístico tradicional se basa en una gran cantidad de contratos de corta duración, el mundo de los centros de datos se caracteriza por tener menos clientes, pero de mayor escala y contratos más largos.
España se ha convertido en un punto focal importante para esta transformación, con Madrid, Barcelona y Aragón destacándose como polos de desarrollo para estos proyectos. Estos lugares no solo cuentan con una buena conectividad y disponibilidad de suelo industrial, sino que también ofrecen un ecosistema empresarial robusto y acceso a energía, aunque este último sigue siendo el factor limitante.
En conclusión, la apuesta de Prologis por reconvertir sus activos logísticos en centros de datos se presenta como una estrategia para ganar ventaja en un mercado donde la disponibilidad de suelo y energía son críticos. Esta transformación promete ser un esfuerzo complejo y desafiante, pero podría otorgar a Prologis una posición líder en el creciente mercado europeo de centros de datos entre 2028 y 2030.







