Un reciente debate protagonizado por Gabriel Rufián sobre la posibilidad de que las izquierdas nacionalistas y estatales se repartan las provincias para evitar competencia electoral ha generado diversas reacciones dentro del grupo Sumar. La propuesta, que sugiere que algunos partidos renuncien a presentarse en ciertas circunscripciones, fue bien recibida con cautela, aunque no exenta de críticas y escepticismo. Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona, enfatizó la importancia de cada grupo, mientras que partidos como Compromís y Más Madrid mostraron interés en explorar la idea. No obstante, algunos líderes, como Oriol Junqueras de ERC, y miembros de BNG y EH Bildu, manifestaron dudas sobre la viabilidad de fusionar organizaciones con distintas visiones políticas. Lara Hernández de Sumar destacó que ya existen experiencias similares como la de Unidas Podemos en 2016, y Antonio Maíllo de Izquierda Unida subrayó la importancia de mantener la unidad para seguir siendo relevante en el escenario político. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la financiación y las identidades superpuestas entre la clase y la nación.
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