La región continúa en estado de alerta debido a fuertes rachas de viento que superan los cien kilómetros por hora, lo que ha llevado a las autoridades a mantener activo el plan de emergencias para así mitigar posibles riesgos para la población y el entorno. Esta medida preventiva busca coordinar acciones y recursos destinados a proteger tanto a los residentes como a las infraestructuras de posibles daños causados por el fenómeno meteorológico. Se recomienda a la ciudadanía seguir las instrucciones de las autoridades y tomar precauciones ante las adversas condiciones climáticas que pueden afectar la zona.
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