La situación de los derechos reproductivos está bajo amenaza creciente a nivel mundial, en un entorno donde la información sobre salud reproductiva y aborto en línea se ha tornado esencial. En Estados Unidos, más de 20 estados han impuesto prohibiciones o restricciones severas sobre el aborto, lo que ha convertido al internet en una herramienta vital para quienes buscan recursos indispensables.
En este contexto, la red se ha transformado en un salvavidas, proporcionando acceso a información sobre cómo y dónde obtener atención, enlaces a fondos para abortos, y asesoramiento sobre posibles riesgos legales. Sin embargo, el incremento en la búsqueda de información ha generado una respuesta de censura tanto por parte de gobiernos como de plataformas privadas. Legisladores antiaborto han propuesto leyes para limitar la capacidad de compartir recursos clave y discutir opciones legales, mientras que las redes sociales han endurecido sus restricciones sobre contenido relacionado, suprimiendo o eliminando publicaciones y cuentas de manera alarmante.
Ante estas acciones, defensores de los derechos reproductivos han reaccionado. En el transcurso del año, activistas lanzaron la campaña #StopCensoringAbortion, con el objetivo de visibilizar historias de censura en redes sociales relacionadas con el aborto. Esta iniciativa ha revelado un preocupante patrón de políticas ejecutadas de forma excesiva, carentes de transparencia y con decisiones arbitrarias que afectan a defensoras de la salud reproductiva. Muchas de las publicaciones eliminadas no violaban las políticas de las plataformas y, sin embargo, ofrecían información educativa valiosa.
El ámbito legislativo también ha visto intentos de controlar lo que se puede compartir sobre el aborto en línea. En Texas, propuestas como la S.B. 2880 no solo buscan prohibir la distribución de píldoras abortivas, sino que también pretenden criminalizar la difusión de información sobre estos medicamentos, generando serias preocupaciones sobre la libertad de expresión. A pesar de la oposición de organizaciones como la Electronic Frontier Foundation, que hizo hincapié en las graves implicaciones de dicha legislación, la propuesta no prosperó.
La batalla por el acceso a información sobre aborto y salud reproductiva se agrava. Frente a la censura y leyes restrictivas, se hace evidente la necesidad de defender el derecho a obtener información crucial. La lucha por un internet en el que se pueda compartir información sin temor continúa, y los defensores de dichos derechos están comprometidos a seguir adelante para garantizar que todos puedan acceder a información que puede ser crucial para sus vidas.





