En el panorama global de 2025, la encriptación continúa siendo un tema candente y polémico, con intentos persistentes de debilitar su uso en nombre de la seguridad y el control gubernamental. En Europa, los debates sobre el «Chat Control» han vuelto a ponerse sobre la mesa. Esta iniciativa, que busca escanear mensajes privados, ha encontrado una notable resistencia desde su introducción en 2022. La oposición pública y la unificación de los estados miembros llevaron a la presidencia danesa a retractarse de sus planes iniciales. No obstante, el lenguaje de la propuesta todavía contempla la encriptación, ofreciendo un pequeño alivio a los defensores de la privacidad.
Francia, por su parte, fracasó en su intento de permitir que la policía tenga acceso sigiloso a conversaciones encriptadas, una propuesta rechazada por la Asamblea Nacional, lo cual fue bien recibido por los defensores del derecho a la privacidad. Sin embargo, el Reino Unido enfrenta un desafío persistente con su solicitud a Apple de crear una puerta trasera en iCloud para usuarios británicos. Apple, en respuesta, desactivó algunas de sus funciones de seguridad, lo que ha generado expectativas de futuras audiencias judiciales programadas para 2026.
La Comisión Europea también entró en el juego con la presentación de su «Hoja de Ruta sobre la Tecnología de la Encriptación». Este documento pretende encontrar maneras de acceder a datos encriptados sin menoscabar la seguridad, aunque los expertos temen que pueda abrir la puerta a futuros ataques contra la encriptación.
Por otro lado, Estados Unidos no se queda atrás en la carrera legislativa. El Senado ha reintroducido el STOP CSAM Act, que podría desestabilizar la encriptación al obligar a proveedores de comunicaciones encriptadas a monitorear el contenido transmitido, un paso considerado peligroso por la comunidad defensora de la encriptación. En Florida, un intento de legislar el acceso irrestricto de los padres a las comunicaciones de sus hijos fue afortunadamente bloqueado.
A pesar de los movimientos a favor de comprometer la encriptación, los defensores de la privacidad en línea, como la Electronic Frontier Foundation (EFF), se mantienen firmes en su lucha para proteger el derecho a la comunicación segura y privada en la era digital. Con desafíos en tribunales y legislaciones por venir, la lucha por la encriptación está lejos de terminar.





