El Gobierno planea aprobar un decreto sobre vivienda este martes, sujeto a intensas negociaciones hasta el último momento. Partidos a la izquierda del PSOE, como Sumar, exigen que la medida trascienda lo superficial, mientras que Junts amenaza con abandonar el pacto, acusando al Ejecutivo de desviarse del acuerdo reciente. Los principales desafíos del decreto incluyen la regulación de alquileres estacionales y la renovación automática de contratos, aunque ya se contemplan medidas antidesahucio y fiscales previamente impensables. El Ejecutivo es consciente de que el decreto no será plenamente satisfactorio, pero su objetivo es lograr la convalidación en el Congreso próximamente. En paralelo, cientos de manifestantes han pasado su tercera noche acampados en la Puerta del Sol, demandando una solución a la crisis de la vivienda.
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