La tradicional celebración de la mascletà, que marca el inicio de los eventos diarios del ciclo fallero en Valencia, se ha visto sacudida este año por protestas políticas. Bajo el balcón del Ayuntamiento, lugar emblemático donde se congregan figuras políticas durante el espectáculo pirotécnico, el movimiento ciudadano Intifalla ha desplegado carteles pidiendo la dimisión del presidente valenciano, Carlos Mazón, debido a su gestión de la dana del 29 de octubre. Este movimiento surgió en 2012 en protesta contra la corrupción del PP y ha extendido sus demandas a temas como el accidente de metro de 2006 y la gestión de la Radiotelevisió Valenciana. En un contexto de gran presión social, con la fatal dana aún sin claras responsabilidades políticas, manifestantes se reunieron para exigir justicia y reprochar a Mazón, en ausencia en el evento, su falta de respuesta. La polémica se intensifica mientras las Fallas se centran en la solidaridad con las víctimas y afectados, y algunos líderes políticos presentes evitan pronunciarse sobre el tema, reflejando la creciente relevancia social y política de estas manifestaciones.
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