En un panorama donde la Inteligencia Artificial (IA) remodela sectores enteros, la industria de los semiconductores ha encontrado un desafío significativo: la capacidad de la memoria. En este contexto, Samsung Electronics y SK hynix, dos titanes surcoreanos, emergen como actores clave con proyecciones económicas impresionantes que están captando la atención global.
Según estimaciones de Morgan Stanley Research, los beneficios operativos de Samsung podrían alcanzar hasta 317 billones de wones para 2027, mientras que SK hynix podría aproximarse a los 225 billones de wones. Esta cifra combinada, que supera los 542 billones de wones, plantea una pregunta crítica entre los analistas del mercado: ¿nos enfrentamos a un pico temporal o es el inicio de un «superciclo» de memoria vinculado al avance de la IA?
Detrás de estas perspectivas se encuentra una creciente demanda impulsada no por los consumidores de teléfonos móviles o computadoras portátiles, sino por los centros de datos. La IA generativa y los modelos multimodales están multiplicando la necesidad de memoria DRAM avanzada, sobre todo de Memoria de Alto Ancho de Banda (HBM), esencial para el rendimiento de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) y los aceleradores en tareas de entrenamiento e inferencia.
Tanto Samsung como SK hynix han alertado acerca de una posible escasez de chips de memoria que podría prolongarse hasta 2027. En un entorno donde la inversión en infraestructura de IA aumenta, se presiona la cadena de suministro y se mantienen elevados tanto los precios como los márgenes. Esto se confirma desde la industria de equipos, donde Applied Materials —pilar en la fabricación de chips— ha alineado su proyección de negocio con la expansión de la IA y la demanda de memoria.
El crecimiento de Samsung parece impulsar la división de semiconductores y dentro de ella, la memoria. Con un margen operativo que podría llegar al 49% en 2027, la compañía surcoreana está acelerando la producción en masa de HBM4, una tecnología esencial para los nuevos aceleradores de IA. Este movimiento estratégico es crucial en un mercado competitivo donde la rapidez en volumen y certificaciones con clientes puede marcar la diferencia frente a rivales como SK hynix y Micron.
Para SK hynix, el enfoque en DRAM y HBM ha posicionado a la compañía en el epicentro de la ola de IA. Las previsiones para 2027 apuntan a un margen operativo del 74%, respaldadas por un crecimiento sostenido en los segmentos de DRAM y HBM. Los rendimientos récord que ha obtenido recientemente reflejan un mercado hambriento de memoria para aplicaciones de IA, donde la disponibilidad es determinante.
Sin embargo, la discusión más destacada no se centra solo en el volumen de beneficios proyectado, sino en cómo estos contrastan con los valores de mercado y comparan con gigantes tecnológicos de Estados Unidos. A modo de referencia, el tipo de cambio actual sitúa el beneficio operativo de Samsung y SK hynix en 2027 cerca de 220,000 y 156,000 millones de dólares, respectivamente, superando en conjunto los beneficios operativos combinados de Apple y Alphabet (Google) en 2025. Aun así, la memoria sigue siendo un negocio de ciclos volátiles, desatando la interrogante sobre cuánto tiempo podrán mantener estos márgenes sin que un exceso de capacidad, un cambio tecnológico o factores macroeconómicos ejerzan presión.
En la conversación emergente, algunos consideran a la memoria como el «nuevo petróleo» de la IA. Tal comparación destaca su papel estratégico en el despliegue de inteligencia artificial a gran escala: si bien las GPU han sido cruciales para el auge de la IA, la memoria parece ser el cuello de botella que podría contenido su avance debido a limitaciones en cantidad y rendimiento.
Sin embargo, este escenario no está libre de riesgos. La industria continúa siendo vulnerable a factores como la sobreinversión que podría derivar en sobrecapacidad, tensiones geopolíticas, competencia intensificada y ajustes en la demanda si el gasto en IA se restringe. En el corto plazo, el mensaje es claro: la IA necesita una combinación poderosa de cómputo y memoria, y en ello reside una oportunidad que Samsung y SK hynix están decididos a capitalizar.








