El 4 de febrero de 2026, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el Real Decreto 68/2026, que establece un nuevo marco normativo para la Inspección Educativa en España. Este decreto no solo deroga el antiguo Real Decreto 2193/1995, sino que también proporciona una regulación integral y actualizada que aborda los aspectos más relevantes de la función inspectora.
Una de las principales innovaciones de este real decreto es el establecimiento de funciones claras y renovadas para la Inspección. Se pone un énfasis particular en el asesoramiento y la orientación que se debe ofrecer a los equipos directivos y a la comunidad educativa en su conjunto. Además, se refuerza el principio de independencia en el criterio técnico de los inspectores, lo que aumenta la transparencia de sus acciones y reafirma el compromiso con la defensa del interés superior del menor.
Otro aspecto significativo de esta normativa es la modernización del sistema de acceso al Cuerpo de Inspectores de Educación. Con una orientación centrada en las competencias, se busca asegurar que los inspectores cuenten con las habilidades y conocimientos necesarios para desempeñar sus funciones de manera efectiva.
La importancia del Real Decreto 68/2026 no se limita a la normativa interna, sino que también juega un papel crucial en la coordinación entre las distintas administraciones educativas. Esta coordinación es fundamental para impulsar la calidad educativa en el país, garantizando que todos los actores implicados en el sistema educativo trabajen de manera armónica y eficiente.
En resumen, la aprobación de este nuevo real decreto representa un paso adelante en la regulación de la Inspección Educativa, proporcionando un marco claro que mejorará la calidad de la educación y el apoyo a la comunidad escolar en su conjunto.
Fuente: ANPE Andalucía.








