El artículo analiza la evolución del liderazgo de Carles Puigdemont dentro de la política catalana y su transición desde una figura destacada del independentismo a un actor alineado con la derecha neoliberal. Tras la victoria en Girona en 2011, Puigdemont se posicionó como un líder influyente, pero su trayectoria se complicó tras la proclamación fallida de la república catalana en 2017, que resultó en la ruptura del movimiento soberanista y su propio exilio. A pesar de recibir indultos y amnistías, Junts per Catalunya busca ahora derribar al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusan de hipocresía, reflejando un distanciamiento con sus antiguos socios de izquierda y una cercanía creciente con partidos de derecha como PP y Vox. Esta transformación destaca las tensiones internas y externas que enfrenta el partido, marcado por un giro ideológico hacia posiciones más conservadoras y un firme rechazo a la coalición de izquierdas en España.
Leer noticia completa en El Pais.



