Durante la reciente Conferencia de Acción Política Conservadora en Hungría, las figuras de la ultraderecha global, como Donald Trump y Javier Milei, se unieron en apoyo al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quien busca un quinto mandato consecutivo en las próximas elecciones. Orbán, un aliado cercano de Vladimir Putin, enfrenta una disminución de apoyo popular, lo que ha llevado a Rusia a proponer estrategias para mejorar su posición electoral, en medio de una campaña que asocia a su principal rival, Péter Magyar, con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. Mientras, Orbán sigue posicionándose como un opositor a la guerra y presenta a Zelenski como un enemigo. Además, ha bloqueado ayudas de la UE a Ucrania, lo que ha suscitado críticas de líderes como Donald Tusk de Polonia. La conferencia reunió a líderes de extrema derecha europea, quienes apoyan a Orbán como un bastión contra el globalismo y la decadencia europea, a pesar de los problemas económicos y acusaciones de corrupción que enfrenta Hungría bajo su gobierno.
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