Hace un año, el Kremlin instruyó a medios rusos a no criticar personalmente a Donald Trump, una directriz que persiste pese a tensiones en Venezuela e Irán. En un contexto de creciente presión de Washington sobre estos aliados estratégicos, Rusia mantiene una estrategia diplomática crítica pero evasiva. Vladímir Putin, en un reciente evento en el Kremlin, evitó mencionar a Trump, continuando la estrategia de contención retórica empleada previamente con George W. Bush. Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores ruso, ha denunciado las acciones de EE.UU. sin aludir directamente a Trump. Las referencias explícitas al presidente estadounidense se han limitado a conversaciones sobre Ucrania y puntualmente a Groenlandia. Según medios independientes, el Kremlin controla la narrativa mediática para presentar a Trump favorablemente frente a Joe Biden, con el objetivo de reforzar la imagen de Putin como defensor del orden internacional.
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