Rusia está considerando utilizar un alto el fuego de 30 días en el conflicto con Ucrania como moneda de cambio para que Estados Unidos alivie sus sanciones, según movimientos recientes en el mercado y declaraciones políticas. Donald Trump y Vladimir Putin planean conversar telefónicamente con la intención de negociar este acuerdo, que podría reforzar las relaciones entre Moscú y Washington, pero dejaría atónitos a los aliados europeos, quienes temen las posibles concesiones a Rusia. El rublo ha mostrado una significativa recuperación, avivando las especulaciones sobre un posible levantamiento de restricciones económicas. Sin embargo, los líderes europeos mantienen dudas sobre la credibilidad rusa y la posibilidad de que Ucrania ceda en negociaciones lo que no ha perdido en el campo de batalla. La comunidad occidental, liderada por Canadá tras el distanciamiento de Trump de los valores tradicionales, busca una resolución que garantice la seguridad de Ucrania y preserve la cooperación transatlántica.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.