Antes de la intervención de los Delta Force estadounidenses, un diplomático chino de amplia trayectoria fue el último en reunirse con el líder chavista. Este representante de Pekín, que previamente forjó una relación cercana con Rodríguez Zapatero durante su tiempo como embajador en España, está encargado de resguardar los intereses de China en la región.
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