Qualcomm está evaluando una decisión estratégica que podría transformar el panorama de las fabricaciones de chips en la industria tecnológica, afectando tanto a Samsung como a otras grandes corporaciones. La compañía, conocida por sus procesadores Snapdragon, está en conversaciones avanzadas para fabricar parte de sus futuros chips en el proceso de 2 nm de Samsung Foundry, según comunicados recientes. Esto surge como una respuesta a la necesidad de diversificación y control de costos, en un mercado donde TSMC ha mantenido una notable preponderancia.
Este posible cambio es visto como una manera de Qualcomm para minimizar su dependencia de TSMC. La concentración en un único proveedor, si bien ofrece ventajas como el rendimiento y la solidez industrial, también ha introducido ciertas limitaciones de capacidad, prioridades de producción y, considerablemente, aumentos de precios al evolucionar hacia nodos más complejos.
En el plano técnico, la viabilidad de esta transición no descansa solo en el acceso a la tecnología de 2 nm, sino en alcanzar un rendimiento de obleas (yield) acorde al costo y la estabilidad requerida. Mientras que el SF2 de Samsung reporta un rendimiento en el rango del 50-60%, TSMC mantiene una cifra más elevada próxima al 80% para su N2. Si bien estas cifras no siempre son concluyentes ni comparables, dan indicios de la competitividad de cada compañía.
La implicación de este posible acuerdo plantea varios desafíos domésticos para Samsung. Por mucho tiempo, Samsung ha alternado entre sus propios SoC Exynos y los de Qualcomm para diferentes mercados. Sin embargo, un acuerdo con Qualcomm podría presionar las capacidades internas de producción, al necesitar reasignar recursos para cumplir con las demandas de un cliente de la talla de Qualcomm, afectando potencialmente el desarrollo y producción de Exynos.
Además, el éxito de Samsung Foundry con Qualcomm podría cambiar la dinámica interna de Samsung, afectando su dependencia en los Snapdragon y debilitando potencialmente la postura competitiva de Exynos. Esta realidad obligaría a una revaluación sobre cómo los chips Exynos pueden mantener su relevancia en el mercado.
Para los usuarios finales, la diversificación en producción no implicará una reducción inmediata en los precios de los móviles de gama alta. No obstante, con el tiempo, podría resultar en una disponibilidad más amplia de estos dispositivos y una mayor flexibilidad de precios. También podríamos ver una fragmentación en las gamas altas de Android, con ligeras variaciones en rendimiento y consumo energético dependiendo del proceso de fabricación utilizado.
En última instancia, el futuro del segmento premium de tecnología podría ser moldeado significativamente por estos desarrollos, dejando tanto a fabricantes como a consumidores atentos a los próximos movimientos de estos gigantes de la tecnología. La competencia entre foundries y la capacidad de respuesta frente a las demandas del mercado serán determinantes para definir el siguiente capítulo de esta industria.








