La gastronomía se erige como un arte en constante evolución, donde chefs y emprendedores del sector culinario reinventan sabores y conceptos tradicionales para ofrecer experiencias únicas. Este fenómeno es evidente en ciudades que se convierten en epicentros de la innovación gastronómica, atraen turismo especializado y fomentan el desarrollo económico. La búsqueda por productos locales y sostenibles se intensifica, alineándose con tendencias internacionales que promueven el respeto al medio ambiente. Además, la tecnología se abraza como herramienta para mejorar procesos en cocina, mientras los paladares descubren combinaciones audaces y presentaciones enriquecidas por influencias globales.
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