Casi cinco años después del fallecimiento de Raffaella Carrà, su legado sigue presente, y recientemente se ha revelado una información desconocida: la icónica artista italiana adoptó a su secretario personal, Gian Luca Pelloni Bulzoni, como su hijo. Bulzoni se convirtió en su único heredero, encargado de continuar con las obras benéficas de la Fundación Raffaella Carrà, reflejando el deseo de la artista de perpetuar su impacto social. Esta revelación surgió en medio de un proceso judicial en Roma, donde Bulzoni intentó detener la producción de un musical sobre Carrà, alegando derechos como heredero, aunque su solicitud fue desestimada. El compromiso de Bulzoni con la fundación abarca proyectos solidarios y la promoción de eventos culturales en honor a la artista.
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