La guerra en Siria ha vuelto a cobrar protagonismo en la escena internacional debido a una reciente ofensiva encabezada por grupos rebeldes. Este nuevo episodio de violencia coincide con un momento en el que los aliados del presidente Bashar al Asad parecían estar menos atentos a la situación en el país, lo que ha permitido a los insurgentes avanzar en sus tácticas. La escalada del conflicto resalta una vez más la complejidad de la situación en la región, mientras el gobierno sirio intenta mantener su control frente a la renovada presión rebelde.
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