Sebastián Hidalgo, vicepresidente quinto de la Diputación y responsable del Área de Desarrollo Local, Asistencia a Municipios y Servicios de Recaudación y Gestión Tributaria, ha confirmado en una reciente visita a Grazalema que la principal prioridad es garantizar la liquidez de los municipios afectados por la sucesión de borrascas que han devastado la región. Durante su encuentro con el alcalde de Grazalema, Carlos García Ramírez, Hidalgo destacó las medidas adoptadas para mitigar el impacto de estos fenómenos climáticos, entre las que se incluye una exención extraordinaria de determinados impuestos.
La exención, contemplada en el Real Decreto Ley 5/2026, afecta de manera notable a los Impuestos de Bienes Inmuebles (IBI), tanto urbano como rústico, así como al Impuesto de Características Especiales (BICES). Esta normativa se extiende a los municipios con menos de 5,000 habitantes que han enfrentado desalojos, daños graves en sus bienes inmuebles o que hayan sido determinados por la Comisión de Evaluación de la Delegación del Gobierno.
Grazalema es un claro ejemplo de un municipio que cumple con los criterios para beneficiarse de esta exención. A pesar de que la exención se aplicará durante el año 2026 y afectará la recaudación de estos impuestos, Hidalgo ha garantía el envío de anticipos mensuales al Ayuntamiento. Esto es vital para que los municipios puedan hacer frente a sus obligaciones, como el pago de nóminas y la financiación de diferentes servicios.
Desde la Diputación, se han establecido acuerdos con diversas entidades financieras para asegurar el flujo de anticipos, calculados sobre la recaudación de los municipios que confían en su gestión tributaria. Esto permite a los ayuntamientos recibir recursos de forma regular, sin depender de los plazos de pago de los contribuyentes.
Además de la exención del IBI urbano, que beneficiará a los municipios más pequeños, también se contempla el IBI rústico y del BICES para localidades que superen los 5,000 habitantes. En el caso del IBI rústico, se aplicarán exenciones no solo por desalojo o daños, sino también por reducciones en los rendimientos de explotaciones agrícolas y ganaderas, que deberán ser justificadas mediante las declaraciones fiscales correspondientes.
Sebastián Hidalgo subrayó la importancia de la colaboración entre la Diputación y los ayuntamientos, remarcando que “no podemos olvidar que Diputación afronta la gestión de unos tributos que son de los Ayuntamientos”. En este sentido, se está en contacto con el Ministerio de Hacienda para establecer un mecanismo que compense cualquier disminución en los ingresos de las administraciones locales debido a estas exenciones.
Esta serie de medidas refleja el compromiso de la Diputación por apoyar a los municipios en momentos de crisis, asegurando su estabilidad financiera y la continuidad de los servicios que ofrecen a sus ciudadanos.
Fuente: Diputación de Cádiz.







