La Franja de Gaza ha vuelto a experimentar el horror de los bombardeos tras el colapso del frágil alto el fuego que había perdurado desde el 19 de enero. Una serie de ataques aéreos israelíes ha dejado 326 muertos, mientras que decenas de cuerpos aún no han llegado a los hospitales debido a los bloqueos y la escasez de combustible. El gobierno de Gaza acusa a Israel de romper unilateralmente el alto el fuego, exponiendo a miles de residentes al conflicto. Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, afirmó que las acciones militares son una respuesta a la negativa de Hamás a liberar a rehenes, reiterando que la ofensiva contra el grupo terrorista continuará con mayor intensidad. Mientras tanto, el bloqueo y cierre total de los cruces fronterizos han agravado la situación humanitaria en el enclave. La comunidad internacional observa con preocupación el regreso a la violencia en una región que enfrenta un futuro incierto.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.