El amanecer del Año Nuevo suele estar marcado por la resaca tras los excesos de la Nochevieja, dejando caras cansadas y estómagos revueltos. Aunque la sobriedad es el mejor remedio, expertos proponen alternativas como consumir aceite antes de beber para minimizar la absorción de alcohol o intercalar agua con alcohol durante la fiesta. Remedios tradicionales como las sobras del día anterior, sopas y platos fuertes ayudan a la recuperación. La hidratación es clave, ya sea con caldos o agua. A nivel internacional, cada cultura ofrece su salvación culinaria contra la resaca, desde chilaquiles en México hasta bolón en Ecuador. No obstante, los expertos coinciden en que no existen soluciones mágicas; si bebes en exceso, paga el precio.
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