La decoración nórdica está evolucionando de cara a 2026 con la introducción del «nuevo minimalismo cálido», una innovadora tendencia que promete transformar los interiores contemporáneos. Esta evolución del diseño escandinavo combina la simplicidad característica de este estilo con una atmósfera más acogedora y confortable. Para lograrlo, se apuesta por una paleta de colores neutros que incluye tonos beige y terracota, dejando atrás los tradicionales grises y blancos fríos.
Pero esta transformación no se limita a un cambio cromático. Los materiales utilizados también están sufriendo una revolución significativa. Elementos naturales como el corcho, el yute y el lino están ganando protagonismo, dotando a los espacios de texturas y calidez. Aunque la madera clara sigue siendo un elemento clave, las superficies mate y suaves comienzan a tomar el relevo, minimizando los reflejos que tradicionalmente enfriaban los interiores.
El mobiliario no se queda atrás en esta reinvención. Ahora, las líneas son más suaves y ergonómicas, priorizando formas curvas que aportan un sentido de acogimiento. Sofás y sillas con cojines mullidos son redefinidos para maximizar el confort, mientras que las mesas y estanterías funcionales se integran de manera natural en los espacios. Además, la sostenibilidad es un principio rector, con muebles fabricados a partir de materiales reciclados y obtenidos de fuentes responsables.
La creciente tendencia del teletrabajo también refleja un cambio en la funcionalidad de los hogares, que ahora deben ser espacios multifuncionales que favorezcan tanto la productividad como el confort personal. Los interiores se diseñan para incluir áreas de trabajo que mantengan la armonía visual sin sacrificar la funcionalidad.
Adicionalmente, la decoración toma una nueva dimensión con la incorporación de plantas de interior, accesorios artesanales y textiles locales. Estos elementos no solo aportan un toque personal y único a los espacios, sino que también apoyan la sostenibilidad al respaldar a los artesanos locales y plasmar el estilo personal de cada propietario.
El «nuevo minimalismo cálido» no solo redefine la estética escandinava, sino que enriquece los hogares con una mezcla de modernidad y calidez. Esta tendencia se adapta a un mundo en constante cambio, manteniendo la conexión con la naturaleza como elemento central y esencial.








