En años cruciales, la empresa semipública ha orientado sus inversiones mayoritariamente hacia el desarrollo de satélites y fibra óptica, así como al fortalecimiento de su negocio en Latinoamérica, en comparación con la atención a la infraestructura nacional. Esta estrategia ha generado debate sobre las prioridades del gasto, ya que algunos sectores consideran que los recursos deberían haberse destinado a mejorar la infraestructura dentro del país. La distribución del presupuesto refleja una apuesta por expandir y consolidar el posicionamiento internacional de la empresa, mientras se aboga por un balance que también favorezca el desarrollo interno.
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