El ejercicio propuesto de «Intenta Pensar como un Trump» revela preocupantes tendencias en reuniones sociales, donde los participantes adoptan, casi inconscientemente, retóricas y actitudes excluyentes y divisivas. La dinámica lleva a expresiones de xenofobia, racismo, y nostalgia por políticas autoritarias, evocando peligros del pasado y presente. El juego expone cómo discursos de odio y exacerbación nacionalista pueden permear en la conversación cotidiana, mostrando una alarmante aceptación pasiva de ideas extremistas. La pieza subraya una crítica a la falta de autocrítica y el riesgo de no confrontar prejuicios, incitando a la reflexión sobre el papel de cada individuo en la promoción de un diálogo más inclusivo y consciente.
Leer noticia completa en El Pais.



