La Orden de 21 de enero de 2026, publicada recientemente, establece un marco normativo para las pruebas destinadas a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Este reglamento responde a la necesidad de adaptar los procesos evaluativos a las nuevas demandas educativas y a los cambios en la sociedad contemporánea.
El objetivo principal de esta orden es garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a una formación integral y de calidad, que les permita no solo obtener el título, sino también adquirir las competencias necesarias para su desarrollo personal y profesional. La regulación incluye la estructura de las pruebas, los contenidos a evaluar y los criterios de calificación, buscando así homogeneizar y estandarizar el proceso en todo el territorio.
Las pruebas estarán divididas en distintas áreas de conocimiento, incluyendo Lengua y Literatura, Matemáticas, Ciencias Sociales y Ciencias de la Naturaleza. Se enfatiza en la importancia de una educación inclusiva, permitiendo adaptaciones para aquellos estudiantes que presenten necesidades educativas especiales. Esto refuerza el compromiso de la educación pública de ofrecer igualdad de oportunidades para todos.
La Orden también define la frecuencia y los plazos para la realización de las pruebas, asegurando que los estudiantes puedan prepararse adecuadamente y que existan suficientes oportunidades para presentar los exámenes. Se establecerán convocatorias anuales, con margen para que los estudiantes que no logren superar las pruebas en una primera instancia puedan presentarse nuevamente, fomentando así la resiliencia y el aprendizaje continuo.
Además, se prevén mecanismos de apoyo para los estudiantes, incluyendo tutorías y recursos pedagógicos, a fin de facilitar su preparación. De este modo, se busca no solo evaluar, sino también acompañar a los jóvenes en su proceso educativo.
Por último, la Orden enfatiza la importancia de la formación continua del profesorado, asegurando que los docentes estén capacitados para implementar las nuevas directrices y brindar un acompañamiento adecuado a sus estudiantes. Esto es clave para lograr los objetivos propuestos y mejorar la calidad de la enseñanza en la ESO.
En conclusión, la Orden de 21 de enero de 2026 se presenta como un avance significativo en la regulación de las pruebas para la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, alineándose con los principios de inclusión y calidad educativa, y estableciendo un camino claro hacia el desarrollo integral de los estudiantes.
Fuente: ANPE Andalucía.








