El consumo de toallitas húmedas sigue en ascenso en España, con el mercado proyectado a crecer de 148 millones de euros en 2024 a 242 millones en 2033, a pesar de sus conocidos efectos medioambientales adversos. Estas toallitas, al descomponerse, generan microplásticos que afectan a la fauna y dañan los ecosistemas. La comunidad científica ha analizado estos problemas, y una revista de prestigio del Reino Unido ha recogido estudios que destacan la necesidad de promover productos biodegradables. En respuesta a esta problemática, Reino Unido y otras naciones británicas han implementado leyes para prohibir las toallitas que contienen plástico, buscando alternativas sostenibles. Estas iniciativas cuentan con el respaldo ciudadano y buscan mitigar el impacto ambiental sin causar trastornos económicos abruptos.
Leer noticia completa en OK Diario.



