El director nacional de Gendarmería de Chile, Rubén Pérez, destituyó al jefe del Complejo Penitenciario de La Serena tras un homicidio impactante donde un interno asesinó a su compañero de celda y mostró signos de canibalismo. La medida se tomó debido a la falta de control interno que facilitó situaciones violentas, incluido el trágico deceso y agresiones a funcionarios. El autor del crimen, Manuel Fuentes Martínez, fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Santiago. Este caso resalta las inquietudes sobre la seguridad en las cárceles chilenas, en especial las destinadas a internos vinculados al crimen organizado, ya que desde 2026 se han reportado siete muertes, hecho que subraya la urgencia de los esfuerzos gubernamentales por reforzar la seguridad y el control en estos recintos. La administración del presidente Gabriel Boric y la próxima de José Antonio Kast han manifestado su compromiso en mejorar el sistema penitenciario a través de planes estratégicos y colaboración internacional.
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