En Adamuz, Córdoba, la comunidad ha sido testigo de un trágico accidente ferroviario entre dos trenes de alta velocidad que dejó al menos 21 fallecidos. Las ambulancias no dejan de llegar a la caseta municipal, lugar donde se ha llevado a los heridos y a los supervivientes para recibir atención. Familias angustiadas, como la de Ramón Montón que busca a su esposa aún no localizada, esperan noticias mientras los restos del accidente son removidos por equipos de emergencia. Algunos pasajeros, como Santiago y Antonia, relatan el choque y el caos posterior, con el primero describiendo la tardanza de los servicios de emergencia. Jessica Romero, médica del 061, señala que se atendieron a 138 personas, con un despliegue de voluntarios locales asistiendo en lo posible. Los afectados ilesos han sido trasladados a sus destinos finales, mientras la conmoción persiste en esta pequeña localidad andaluza.
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