Las autoridades intensifican sus esfuerzos para combatir una serie de incendios que amenazan con provocar una catástrofe ecológica de gran magnitud. Actualmente, los equipos de emergencia se enfocan en extinguir las llamas y prevenir la formación de una marea negra, que podría afectar gravemente el ecosistema marino y costero de la zona afectada. Las operaciones de contención son críticas para minimizar el impacto ambiental y garantizar la seguridad de las comunidades cercanas, mientras continúan evaluando la situación de forma constante para mitigar cualquier posible daño colateral.
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