El 2022 se consolidó como un año clave para avances significativos en sostenibilidad a nivel global, marcando un progreso tangible en la transición hacia energías limpias y renovables. Varios países implementaron políticas ambiciosas para reducir las emisiones de carbono, mientras que las empresas intensificaron sus esfuerzos en responsabilidad ambiental, integrando prácticas más sustentables en sus operaciones. A su vez, el aumento de la inversión en tecnología verde apuntala un cambio estructural en la industria energética, evidenciado por el crecimiento exponencial en la adopción de vehículos eléctricos y la expansión de infraestructuras para el transporte sostenible. Sin embargo, el camino hacia la sostenibilidad enfrenta desafíos persistentes, como la disparidad en el acceso a tecnologías limpias y la necesidad de una mayor cooperación internacional para alcanzar los objetivos climáticos establecidos en acuerdos globales.
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