En noviembre de 2014, los agentes especiales de la Guardia Civil reanudaron una investigación que había quedado pendiente, focalizándose en dos hermanos sospechosos. La presión sobre los implicados se intensificó a partir del 14 de enero de este año, en un esfuerzo coordinado para resolver el caso que ha cobrado relevancia en los últimos meses. La estrategia parece estar dando frutos, con acciones cada vez más concretas por parte de las autoridades.
Leer noticia completa en El Mundo.


