El Estadio Azteca, ícono del fútbol en México, reabrió sus puertas tras una extensa remodelación iniciada en 2024, aunque sin resolver el problema del estacionamiento, causando caos en las vialidades circundantes. En su regreso para el partido amistoso entre México y Portugal, el recinto vibró con miles de luces LED y un ambiente festivo, a pesar de la decepción por la ausencia de Cristiano Ronaldo y los altos costos de bebidas y reventa de boletos. El evento estuvo marcado por la tragedia tras la muerte de un aficionado y por polémicas como el renombramiento del estadio, que durante el Mundial 2026 se llamará Estadio Ciudad de México debido a restricciones de la FIFA. Mientras el fervor futbolero intenta unir a la afición, el contexto nacional recuerda los problemas de seguridad y gentrificación.
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