El teniente coronel expresa su frustración afirmando que está «pasando un rato cabrón», mientras su hijo critica duramente la aparente falta de respaldo institucional, afirmando que «ni Armada, ni Rey, ni nada» han brindado apoyo, dejando al teniente coronel «en la estacada». Esta declaración pone de relieve una percepción de abandono por parte de las autoridades y un sentimiento de desprotección en el ámbito militar.
Leer noticia completa en El Mundo.




