Un nuevo informe de tendencias de APE Grupo, en colaboración con Futurea, ha puesto de relieve un cambio trascendental dentro del ámbito del diseño y la arquitectura: la implementación veloz de tecnologías de inteligencia artificial (IA) por los profesionales del sector, en contraste con la lenta adopción de herramientas para medir el impacto ambiental de los proyectos. De acuerdo con el estudio, siete de cada diez expertos ya incorporan la IA en su labor cotidiana, mientras que apenas uno de cada seis proyectos cuenta con sistemas verificables para cuantificar su huella ecológica.
El informe, elaborado tras consultar a 352 profesionales del diseño en España y sustentado por una investigación internacional, pone en evidencia la importancia de conceptos como sostenibilidad, bienestar y digitalización en el diseño de espacios. Sin embargo, ahora se requiere un enfoque más riguroso que permita demostrar objetivamente el impacto de estas decisiones.
José Miguel Pellicer, CEO de APE Grupo, subraya la necesidad de que los profesionales del sector trasciendan la retórica y demuestren su capacidad para aplicar en la práctica lo que defienden. Este cambio hacia una mayor rendición de cuentas resulta patente en el diseño de viviendas, donde la salud y el bienestar se priorizan, en un intento por crear hogares que se adapten a las distintas etapas de la vida de sus ocupantes.
El informe resalta la tendencia creciente hacia los hogares «low-tox», impulsados por una creciente preocupación por la calidad del aire interior. Paralelamente, el diseño de hoteles ha evolucionado, pasando de buscar experiencias de lujo a priorizar el bienestar compartido y la conexión social. En el ámbito laboral, las oficinas están siendo reconfiguradas como espacios estratégicos para atraer talento y fomentar la innovación.
En el sector comercial, las tiendas físicas adoptan un enfoque más comunitario, convirtiéndose en espacios de experiencia y conexión emocional con las marcas, a pesar del auge del comercio electrónico. Esta transformación indica que el diseño contemporáneo debe ser flexible y capaz de adaptarse a las cambiantes necesidades sociales y de los consumidores, manteniendo el foco en cómo los espacios pueden mejorar integralmente la vida de las personas.
El informe completo está disponible para su consulta, presentando un análisis exhaustivo de estas tendencias que definirán la próxima década en el diseño de espacios.




