La era digital está experimentando una transformación silenciosa pero significativa en la manera en que accedemos y utilizamos la información en línea. Un número creciente de usuarios está comenzando su día no con un buscador tradicional, sino a través de asistentes conversacionales impulsados por Inteligencia Artificial (IA). Este fenómeno, descrito como una evolución hacia una “infraestructura personal”, está cambiando cómo organizamos nuestras vidas digitales, según un reciente análisis de Noticias.ai basado en un informe de Bango y 3Gem.
El estudio, apoyado en una encuesta a 2,000 usuarios estadounidenses en octubre de 2025, revela un cambio en los hábitos digitales. Para muchos, la IA se integra ahora en las rutinas diarias, reemplazando lo que antes era la función de la barra de búsqueda. La IA se posiciona como la forma más rápida y eficiente de acceder a la información y realizar tareas, lo que lleva a los usuarios a instalar asistentes de IA en sus pantallas de inicio o a configurar sus navegadores para abrirlos automáticamente.
Más allá de la tecnología, el informe destaca un cambio económico notable: la IA ha escalado hasta convertirse en la suscripción digital prioritaria. Entre los encuestados, un 67 % ubica la IA en lo más alto de su lista de suscripciones, superando a otras categorías como el streaming. Un 77 % de los usuarios considera estas suscripciones esenciales para su vida diaria, lo que lleva al 61 % a afirmar que preferiría cancelar todas sus suscripciones de streaming antes que renunciar a la IA.
El coste de vivir con IA se sitúa en torno a 66 dólares mensuales en herramientas de IA, lo que equivale aproximadamente a 56,4 euros en Europa, según el tipo de cambio del Banco Central Europeo. Sin embargo, el informe señala que para muchos, el gasto en estas herramientas comienza a ser un problema. Un 56 % de los encuestados afirma no poder permitirse todas las herramientas de IA deseadas, y un 54 % considera los precios un “timo” o demasiado confusos.
El fenómeno del “subscription cycling” o rotación de suscripciones está surgiendo como una estrategia de los usuarios para gestionar presupuesto, permitiéndoles permanecer dentro de un gasto manejable. Bango indica que la fatiga de gestionar múltiples cuentas y pagos está generando un deseo de simplificar el ecosistema digital, lo que podría transformar la forma en que las empresas de IA crecen y retienen a sus usuarios.
Un aspecto particularmente interesante es la tendencia hacia la creación de “super-apps” de IA, en las que un asistente centralizara la gestión de tareas y aplicaciones. El 71 % de los usuarios están suscritos a ChatGPT, y una significativa proporción expresa el deseo de convertirlo en su centro de operaciones digital. Sin embargo, esto también plantea retos. La transformación de un chatbot en una super-app podría afectar la neutralidad, ya que los incentivos comerciales podrían influir en las recomendaciones y decisiones presentadas a los usuarios.
Estos cambios tienen implicaciones considerables para buscadores, medios y el comercio online. Con el asistente de IA como nuevo punto de partida para la navegación web, los buscadores ya no son la única puerta de entrada a internet. Esto podría reordenar el tráfico web, afectar a la publicidad y cambiar la economía del contenido. Asimismo, con la IA emergiendo como la prioridad de suscripción digital, las empresas que logren integrar eficazmente estas herramientas y servicios con plataformas existentes estarán en una posición ventajosa para dominar el mercado emergente.







