Un recorrido a través de las calles de Boston deja entrever una escena tecnológica vibrante, donde un especialista en inteligencia artificial se ha convertido en un referente en el uso de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs) en el sector retail. Con una trayectoria notable que lo ha llevado desde Glasgow y Toronto hasta roles destacados en empresas como Amazon y Best Buy, este experto ha enfocado su labor en resolver problemas cotidianos, como la limpieza de datos y el análisis de decisiones de compra de los consumidores.
Trabajando actualmente para Best Buy, el especialista destaca el uso estratégico de LLMs para abordar desafíos internos. Sin embargo, recalca que antes de sumergirse en la tendencia de estas tecnologías, es imperativo identificar y entender los casos de uso comerciales. “La moda de los LLMs no debe ser el conductor; la prioridad debe ser el caso empresarial”, afirma categóricamente.
La tentación de utilizar LLMs como una solución para todos los problemas de datos es evidente entre los equipos tecnológicos. Pero según el experto, la clave es el contexto. Aunque los modelos de lenguaje son conocidos por su habilidad para sintetizar texto y razonar lógicamente, no representan una solución universal, y deben aplicarse con un objetivo claro en mente.
Las LLMs no son inmunes a los desafíos. Al enfrentarse con un volumen excesivo de datos en una sola consulta, pueden producir lo que se llama “alucinaciones”, es decir, generar respuestas incorrectas o información errónea. El especialista explica que estas inconsistencias son más bien una manifestación del potencial de extrapolación de los modelos, que, controlados correctamente, pueden convertirse en una herramienta poderosa.
Con la disminución drástica de los costos asociados al uso de estas tecnologías, se abren nuevas puertas para proyectos que antes no eran económicamente factibles. Pero con esta accesibilidad llega también la responsabilidad de mantener una rigurosa gestión de calidad y equipos técnicos bien preparados, pues las LLMs requieren un mantenimiento constante, desafiando a cualquier simple implementación de «configurar y olvidar». Son, en palabras del experto, más parecidas a mascotas demandantes que a herramientas autónomas.
El entorno retail, por tanto, se encuentra en el umbral de una transformación impulsada por la inteligencia artificial, donde la habilidad para adaptar y focalizar tecnologías disruptivas hace la diferencia entre el éxito y la moda pasajera.








