La Sociedad de Cazadores de Málaga ha sido víctima de un asalto durante la madrugada de hoy en las perreras que administra en la Finca Pastor, situada en los Montes de Málaga. Este incidente ha resultado en el robo de 45 perros de caza, la mayoría de ellos de la raza podenco, además de diversos utensilios utilizados para el cuidado y adiestramiento de los animales. La Policía Nacional ha recibido una denuncia por parte de la organización afectada.
Según los informes, los autores del robo abrieron un total de 12 perreras y se valieron de uno de los remolques estacionados en el recinto para transportar a los 45 perros fuera de la finca. Posteriormente, el remolque fue hallado abandonado en una cañada cercana, sin rastro de los animales robados.
Estas perreras cuentan con la designación legal de núcleo zoológico y se encuentran en un terreno cedido por la Sociedad de Caza de Málaga a sus miembros. Muchos de estos cazadores son residentes de la capital que, por diversas razones, no pueden albergar a los perros en sus hogares y utilizan estas instalaciones para mantener a sus perros de caza en condiciones adecuadas. Según la Federación Andaluza de Caza, algunos de estos cazadores han perdido todos sus perros a raíz del robo.
Además de la denuncia interpuesta ante la Policía Nacional, los cazadores afectados están realizando las notificaciones pertinentes al Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA). Esto facilitará su detección como robados si los animales son llevados a un veterinario o a una protectora de animales.
Este incidente resalta una problemática recurrente que la Federación Andaluza de Caza ha venido denunciando durante años: la actividad de grupos organizados y mafias que se dedican al robo y explotación de perros de caza. Estos grupos son conocidos por maltratar y abandonar a los animales cuando ya no les resultan útiles o valiosos.
La Sociedad de Cazadores de Málaga, junto con la comunidad de cazadores de la región, espera la pronta resolución del caso y la recuperación de los perros robados, así como una acción más contundente contra estos actos delictivos que afectan tanto a los animales como a los propietarios que dependen de ellos para sus actividades de caza.
Fuente: Federación Andaluza de Caza.








