El piloto inglés consiguió mantenerse al frente ante la presión de Hamilton y Leclerc en las primeras vueltas del Gran Premio y logró resistir el desafío que supuso un coche de seguridad en el tramo final de la carrera. Esta victoria marca su segundo triunfo consecutivo. Mientras tanto, los españoles Alonso y Sainz optaron por una estrategia alternativa con neumáticos duros, lo que les permitió completar la carrera con éxito.
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