En Salt, una localidad catalana, las tensiones en torno a la inmigración y la integración han escalado significativamente en los últimos años. Las recientes protestas y disturbios, incluidos enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, han exacerbado la percepción de zonas conflictivas, alimentadas por el creciente porcentaje de población extranjera, que ya supera el 37%. La situación ha sido tema de debate político, con partidos como Vox y Aliança Catalana criticando la falta de acción, mientras que otros evitan abordar directamente el problema. Medios como TV3 han atribuido los incidentes a la escasez de vivienda, aunque la disputa comenzó con un conflicto habitacional relacionado con el imán de una mezquita local. La respuesta de las autoridades y los medios evidencia divisiones en el enfoque para abordar el tema.
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