Salud en Cuba: Un Pilar Fundamental que Trasciende Barreras Geopolíticas

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Silvia Pastor

La situación sanitaria en Cuba atraviesa un momento crítico, según denunció el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus. La escasez de energía en la isla está impactando gravemente el sistema de salud, un problema que Ghebreyesus considera que no puede dejarse «a merced» de factores geopolíticos y restricciones energéticas.

Cuba enfrenta desafíos significativos para mantener sus servicios de salud operativos en medio de un clima de inestabilidad social y económica. La falta de suministro eléctrico complica la prestación de servicios en hospitales, afectando especialmente a las urgencias y a los cuidados intensivos.

Durante el último mes, la crisis energética ha conducido al aplazamiento de miles de intervenciones quirúrgicas. Pacientes con enfermedades críticas, como el cáncer, y mujeres embarazadas se encuentran en una posición vulnerable, imposibilitados de recibir la atención necesaria. La situación se agrava con la falta de energía para el funcionamiento de equipos médicos y el mantenimiento adecuado de las vacunas.

El Dr. Tedros insistió en que los hospitales, clínicas y ambulancias necesitan desesperadamente apoyo para seguir operando y salvar vidas. La situación ha empeorado desde la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero, afectando considerablemente la llegada de petróleo a Cuba, en plena crisis de bloqueo energético por parte de Estados Unidos.

Las autoridades cubanas han informado sobre las graves repercusiones en el sistema sanitario nacional, incluyendo la suspensión de cerca de 100,000 intervenciones quirúrgicas y la interrupción de programas de vacunación. Además, la provisión estable de medicamentos para enfermedades crónicas está en riesgo.

En respuesta, las Naciones Unidas han propuesto un plan de emergencia valorado en 94,1 millones de dólares para apoyar a la isla. Esta iniciativa se centra en seis áreas críticas: logística, salud, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, vivienda y protección, y educación. El plan pretende asistir a dos millones de personas en 63 municipios y ocho provincias.

Francisco Pichón, coordinador residente de la ONU en Cuba, enfatizó la importancia del suministro de combustible para el éxito de la iniciativa. Resaltó que la colaboración con socios internacionales es crucial para el envío de suministros, asegurar transportes, brindar acceso a agua potable y mantener un seguimiento constante de las necesidades sobre el terreno. Sin embargo, las restricciones de financiamiento han dejado el plan cubierto únicamente en un 27% hasta la fecha.

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