Salud Mental: Clave para el Control Interno, la Productividad y la Continuidad Operativa en las Empresas

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Salud Mental: Clave para el Control Interno, la Productividad y la Continuidad Operativa en las Empresas

El 31 de marzo de 2026, la salud mental se ha convertido en un tema crucial para las empresas, trascendiendo el ámbito del bienestar personal para influir en la productividad, gestión de riesgos y continuidad operativa, según Equipos y Talento. Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud y el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, se ha destacado que el aumento del estrés laboral está cada vez más vinculado a la organización del trabajo dentro de las compañías.

Sergi Simón, asesor académico en EALDE Business School, señala que las soluciones tradicionales como talleres emocionales y iniciativas de bienestar están resultando insuficientes frente a un problema que es estructural. Caracteriza el estrés, la ansiedad y la depresión como manifestaciones de un sistema laboral acelerado, digital e hiperconectado.

Datos de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo indican que casi el 29% de los trabajadores en la Unión Europea sufren de estrés laboral. A nivel global, la OMS estima pérdidas económicas por depresión y ansiedad de hasta un billón de dólares debido a 12,000 millones de días de trabajo perdidos cada año. Estos números evidencian que la salud mental ahora tiene un impacto económico tangible en las organizaciones, afectando errores operativos, absentismo y rotación de personal.

La incapacidad de separar el tiempo laboral del personal se ha intensificado con el teletrabajo y la constante disponibilidad digital. Según Eurofound, el 30% de los trabajadores europeos se preocupan habitualmente por cuestiones laborales fuera de su horario. Esta presión continua de trabajo afecta la salud mental y el rendimiento, originando estrés, ansiedad y agotamiento.

Expertos recomiendan un enfoque organizativo para abordar estas cuestiones, sugiriendo que la gestión de la desconexión digital y la carga laboral sean tratados como controles internos, no simplemente beneficios laborales. Simón aboga por adoptar métricas y controles organizativos para abordar estos problemas.

Paralelamente, el mindfulness está ganando tracción en el entorno corporativo. Más que una simple práctica de bienestar personal, se considera una herramienta para mejorar la concentración, la regulación emocional y la calidad de las decisiones en un entorno laboral hiperconectado.

Finalmente, el debate sobre salud mental laboral está evolucionando hacia el impacto que tienen el diseño del trabajo, la hiperconectividad y la carga cognitiva sobre la eficiencia organizativa. La pregunta estratégica para las empresas ahora es si han implementado un sistema real de gestión y control de la salud mental antes de que se convierta en un problema operativo significativo, concluye Simón.
Fuente: CEA.

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