Kwazulu, una empresa con sede en España especializada en soluciones de vallado perimetral, ha respondido positivamente a la reciente noticia sobre las obras de cercado en el Parque del Oeste de San Fernando, publicada por Andalucía Información. Este proyecto, que forma parte de una más amplia iniciativa de mejora y protección del espacio público, implica la licitación para la instalación de un vallado cuyo diseño esté adaptado a las necesidades estéticas y funcionales del área.
La iniciativa resalta una tendencia creciente en la planificación urbana que busca integrar sistemas de seguridad eficaces sin sacrificar la estética ni la convivencia ciudadana. El paralelo con el vallado del parque Genovés sugiere un enfoque moderno de seguridad perimetral que proporciona protección discreta a zonas sensibles en entornos urbanos. Esto resulta ideal para parques, instalaciones municipales y zonas de tránsito frecuente, ya que permite aumentar la seguridad sin un impacto visual negativo. Además, facilita la prevención de accesos no autorizados sin alterar la percepción pública del espacio.
La evolución de la seguridad perimetral, como se demuestra en el Parque Oeste, va más allá de proteger instalaciones industriales o infraestructuras críticas. Ahora también abarca espacios públicos que requieren conservación adecuada y uso responsable. Proteger áreas verdes y equipamientos urbanos no solo asegura su durabilidad, sino que también promueve un uso seguro por parte de los ciudadanos.
Kwazulu celebra que las administraciones estén eligiendo soluciones técnicas comprobadas que se alinean con la normativa vigente y están diseñadas para el largo plazo. La correcta selección de sistemas de vallado y refuerzos, como la concertina plana, no solo mejora la seguridad, sino que también fomenta una gestión eficiente del espacio urbano. Al prevenir actos vandálicos y accesos indebidos, se mantiene la integridad de las instalaciones.
Este tipo de proyectos destaca la importancia de una aproximación integral a la seguridad, donde diseño, funcionalidad y protección se conjugan, beneficiando tanto a la ciudad como a sus habitantes.






