En el último mes, el PSOE ha incrementado la presión sobre Sumar, destacando sus diferencias en temas delicados como el envío de tropas y la situación en Israel. Esta estrategia ha acentuado las tensiones internas, ya que el PSOE busca consolidar su posición a expensas de alianzas futuras. Sumar ha defendido posturas más críticas en política internacional, lo que ha llevado a desencuentros públicos que reflejan las divergencias ideológicas entre ambos grupos. Esta dinámica plantea desafíos para la cohesión en posibles coaliciones, evidenciando un panorama político más polarizado.
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