En el acto por el Día Internacional de la Mujer celebrado en el Museo del Prado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reafirmó el compromiso de referirse al feminismo por su nombre y lamentó la disminución de jóvenes que se identifican como feministas, a pesar de que muchos apoyan sus principios. Sánchez criticó a la ultraderecha por desprestigiar esta causa y advirtió sobre la consecuencia de perder la palabra «feminismo» en la lucha por la igualdad. Además, destacó el impacto de las guerras en los derechos de las mujeres y la violencia digital como un nuevo frente de agresiones. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, subrayó el aumento de la violencia contra las mujeres y advirtió sobre las consecuencias de esta tendencia, llamando a la manifestación del 8M como una demostración contra la violencia y por la liberación femenina.
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