Pedro Sánchez y Friedrich Merz han resuelto públicamente una crisis diplomática entre España y Alemania tras desavenencias en torno a unas declaraciones de Merz en una reunión con Donald Trump. La crisis se originó cuando Merz apoyó las críticas de Trump hacia España por su rechazo a aumentar el gasto en defensa. Este hecho provocó una fuerte reacción del Gobierno español, con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, manifestando su descontento. Sin embargo, en una conferencia de prensa en Washington, Merz aclaró que en privado defendió a España y reafirmó que cualquier acuerdo comercial con EE.UU. implicaría a toda la Unión Europea, no solo a España. Esta aclaración permitió cerrar la tensión diplomática antes de la cumbre de la UE, con ambos líderes expresando su gratitud mutua. A pesar de sus diferencias políticas, Sánchez y Merz comparten la oposición a la ultraderecha y buscan mantener una gobernanza europea colaborativa. La interacción entre ambos muestra un esfuerzo coordinado para superar las tensiones y continuar fortaleciendo la relación entre ambos países.
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